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Hábitos perjudiciales que hacemos a diario en la empresa

Escrito por Aritz Urresti el 24 Jul 2015

Hábitos perjudiciales

¿Cuáles son los hábitos perjudiciales que hacemos a diario?

En la empresa tenemos hábitos perjudiciales que no identificamos, que nos llevan a regalar nuestro tiempo diariamente, nos sacan de nuestra concentración, y nos desvían de nuestro plan. Quienes son capaces de identificar dichos hábitos para eliminarlos, multiplican sus resultados, y son capaces de lograr sus metas.

Un hábito es una acción que llevamos a cabo de forma automática, sin racionalizar. Por ejemplo, leer los e-mails todos los días al llegar a la oficina. Muchas personas tienen este hábito, es algo que hacen sin pararse a pensar si es lo que deben hacer, sin reflexionar acerca de si es un hábito que perjudica. No nos paramos a pensar si es lo mejor que podemos hacer en ese momento, lo hacemos automáticamente, por hábito. Sin embargo, es seguro que todos tenemos algo mucho más importante que hacer y que deberíamos priorizar por encima de la gestión de los e-mails. Y la consecuencia es que a veces dejamos cosas sin hacer que deberían ser prioritarias, porque “no tenemos tiempo”.

Es importante aprender a identificar los hábitos perjudiciales para sustituirlos por hábitos que nos beneficien. No es necesario el gran esfuerzo de “luchar” contra los hábitos negativos, basta con crear un hábito beneficioso que lo reemplace, que ocupe su espacio. Pero… ¿Cómo se hace esto? Algunas personas emplean la técnica de identificar tiempo con dinero. Imaginemos que hacemos una valoración del coste de nuestra hora y asignamos un valor de 60 euros. Esto nos permite valorar mejor en qué empleamos nuestro tiempo. Si regalamos una hora a una persona, hemos perdido 60 euros. ¿Podemos permitirnos el lujo de estar regalando dinero a los demás en vez de utilizar ese tiempo en actividades más rentables? Aunque tengamos la sensación de estar trabajando porque estamos en horario laboral y porque estamos en la oficina, lo cierto es que en vez de generar riqueza, hemos perdido dinero. ¿Por qué hacemos esto? Lo hacemos por que nos gusta agradar a los demás, tenemos esta tendencia. Y está bien agradar a los demás, pero podemos hacerlo exactamente igual, después de cumplir nuestras tareas prioritarias.

Lo cierto es que los hábitos condicionan nuestra vida mucho más de lo que pensamos, muchas veces están asociados a una creencia, a un condicionamiento mental, un miedo inconsciente, hasta tal punto que crean nuestro destino.

¿Cuáles son los hábitos perjudiciales más habituales? Vamos a centrarnos solo en unos pocos y estudiar la manera de corregirlos.

  • Permitir que me interrumpan durante el trabajo. Cuando nos interrumpen, perdemos la concentración y se tarda mucho en recuperarla. Es importante aprender a decir no a las interrupciones. Acostúmbrate a cerrar la puerta de tu despacho cuando estés con una tarea prioritaria de alta rentabilidad; y enseña a tu equipo a respetar tu puerta cerrada.
  • Priorizar la gestión de los e-mails. Cuando priorizas los e-mails y los lees a a primera hora, es habitual que algún email te desconcentre, te desbarate los planes y te estropee media mañana. Mejor hazlo a media mañana, o a última hora si te es posible para hacer lo importante a primera hora. Destínale un tiempo especifico y no lo sobrepases. Trata de delegar todo lo posible la gestión de emails a alguien de tu equipo, de forma que tú solo gestiones los e-mails de alta rentabilidad.
  • Llevar a cabo tareas que deberías delegar. Cada vez que haces una actividad que no te corresponde, estás dejando de hacer tu trabajo ¿Quién lo hará por ti? Si tú te dedicas a producción ¿Quién va a gestionar la empresa? ¿Quién va a hacer las tareas de alta rentabilidad? Céntrate en las tareas importantes, en las que te lleven a mejorar, a crecer, a cumplir tus objetivos.
  • Estar disponible al teléfono y al Whatsapp continuamente. Cuando estás a disposición de todo el mundo y atiendes al teléfono, dejando de lado las tareas importantes, pierdes la concentración, y te desvías de tus objetivos. Desconecta el teléfono cuando estés con una tarea importante y destina un tiempo a devolver las llamadas perdidas. No permitas que el teléfono y el Whatsapp sean los dueños de tu tiempo.
  • Hacer primero lo fácil y dejar lo “incómodo” para el final. Es muy tentador dejarse llevar por la tentación de hacer en primer lugar lo fácil y dejar las tareas complicadas para el final. Muchas veces nos ocurre que lo fácil tardamos más de lo previsto en hacerlo o que nos interrumpen y como consecuencia, las tareas importantes, se quedan sin hacer. O las hacemos cuando hemos agotado nuestra energía y nuestra creatividad. Haz lo primero lo difícil y lo incómodo, ya que normalmente son las tareas que nos acercan a los resultados. De esta forma serás capaz de terminar grandes retos de trabajo sin estrés.

¿Quieres aprender a adquirir hábitos productivos?  Tu éxito en la vida no depende de lo que hagas mañana, si no de lo que hagas hoy. No esperes más y actúa ahora.

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